Alquiler de coches en Caceres
Cáceres es una ciudad del oeste de España. Se encuentra situada en la zona central de la antigua provincia romana de la Lusitania, en la comunidad autónoma de Extremadura. Es además el municipio más extenso de España.
La ciudad de Cáceres fue declarada en 1992 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ya que posee uno de los conjuntos urbanos de la Edad Media y del Renacimiento más completos del mundo.
La Concatedral de Santa María, el palacio de las Veletas (Museo Arqueológico), los palacios de los Golfines (de Arriba y Abajo), la Casa del Sol, la Torre de Bujaco y el Arco de la Estrella son los monumentos más bellos y admirables. Asimismo, destaca por ser la sede de uno de los cuatro campus con que cuenta la Universidad de Extremadura y por su dinámica vida cultural en el conjunto de la comunidad autónoma.
En 1822 pasa a ser la capital de la Alta Extremadura. En 1864 se descubre en las proximidades un importante yacimiento de fosfatos, fundándose la villa de Aldea Moret, destinada a los trabajadores de la minería. En el año 1881 se inaugura el ferrocarril, permitiendo la ampliación del núcleo urbano hacia el sur, siendo elevada a rango de ciudad en 1882.
Así, se trata una de las ciudades monumentales mejor conservadas del mundo, tal y como ha sido considerada por el Consejo de Europa.
Cáceres es el principal centro comercial, administrativo y eje económico de la provincia y primer centro turístico de Extremadura en número de visitantes. Su economía se basa principalmente en el sector terciario (servicios), en el turismo y la construcción, con una creciente aportación del sector industrial centrado en industrias alimenticias, textiles, cerámicas y productos derivados del caucho. En la ciudad existen 3 polígonos industriales en las que se asientan gran cantidad de empresas. Aunque en el pasado tuvo varias minas en explotación (como Valdeflores y las cinco de Aldea Moret), en la actualidad todas están cerradas; funcionan, sin embargo, dos canteras situadas a las afueras de la ciudad.
SU IMPORTANTE CONJUNTO MONUMENTAL
Templo de San Juan Bautista
Está situado en la plazuela de San Juan, cerca de la plaza mayor y en el exterior del recinto amurallado, se encuentra el templo de San Juan Bautista, el segundo de los que dedicados al Bautista tuvo Cáceres en esta área.El primitivo templo derribado en 1.902, se encontraba cerca de lo que hoy es espacio ajardinado.
El actual reemplazo las funciones del primero ya en lejanas centurias. Parece se trata de una construcción del siglo XIV, iniciada tal vez a finales del siglo anterior, sufriendo reformas y añadidos hasta el siglo XVIII. Entre estos añadidos posteriores puede citarse la capilla de los Espaderos, obra del cantero Diego Gómez.
Cierra su ábside en línea poligonal, con remate de cornisa sustentada por canecillos. Se abre al exterior con dos sencillas portadas góticas, enmarcadas por molduras a modo de alfiz, según un modelo ya repetido en otros templos de la ciudad. En su interior, la parte de cabecera se cubre con bóvedas en las que la plementería y crucería es de sillares graníticos, mientras que en el resto la plementería es de materiales poco nobles y en la crucería persiste tal material. Puede que la cubierta de esta parte de los pies del templo fuera en su origen de chilla e, incluso, cañizo. En la parte del presbiterio se encuentra una bella portada plateresca cuyo vano cierra magnifica verja.
Este templo se denominó durante mucho tiempo de San Juan de los Borregueros, porque a su jurisdicción parroquial quedan adscritos, entre otros forasteros, los ganaderos trashumantes que periódicamente visitaban estas tierras o hacían de nuestra ciudad lugar de su definitiva vecindad.
Recuerdo de ello, son algunas hermosas gárgolas con cabezas de carneros. Al exterior, son de admirar bellos escudos, en los esquinazos, rematados por yelmos y adornados con lambrequines, con las armas de las familias que erigieron aquellas capillas sobre cuyos paramentos campean.
Para visitar la ciudad de Cáceres, le sugerimos hacerlo en coche, es rapido, comodo y los trayectos turísticos siempre resultaran a su conveniencia, consulte las ofertas que hay en alquiler de coches en Cáceres.
Iglesia Concatedral de Santa María
Este edificio fue construido a finales del siglo XV y principios del XVI, sobre los restos de otro templo más antiguo del que aún perviven algunos indicios en los muros laterales, constatándose la fecha de 1.316 en algunas sepulturas empotradas en los muros laterales. Fue a mediados del siglo actual cuando la anterior iglesia parroquial adquiere la dignidad de Concatedral de la Diócesis de Coria- Cáceres.
Una vez realizadas las obras de renovación de la antigua fábrica que concluirían en la primera década del siglo XVI, aún se añaden al templo, mediada la centuria, algunas partes nuevas como el coro, la torre y la capilla de San Miguel, con proyectos y ejecución a cargo de renombrados arquitectos, como Pedro de Ybarra, Pedro de Marquina y Pedro Gómez.
La estructura del edificio refleja al exterior alguna desigualdad constructiva, fruto del aprovechamiento del templo primitivo y de los añadidos posteriores. Toda la fábrica está realizada con sillería; consta de tres naves, algo más alta la central. Los pilares son góticos, con baquetones adosados, sobre los cuales se elevan los arcos formeros, apuntados al igual que los fajones de las naves laterales; sobre todo ello descansan las bóvedas, elaboradas íntegramente en sillería y con desarrollo en crucería, con terceletes, apareciendo en algunos tramos laterales nervios convados. El ábside también se cubre con bóveda de crucería, situándose a su lado la capilla del Cristo, construida a finales del siglo XV, mientras que la del lado opuesto, en el evangelio, dedicada a San Miguel, sería ampliada en 1.551. Es muy destacada la portada de acceso a la sacristía, con arco de medio punto encuadrada con pilastras decoradas con motivos platerescos, todo ello obra del maestro Alonso de Torra Iba, documentada en 1.527.
Otros elementos de interés son la portada y escalera de acceso al coro y torre, realizada según proyecto de Pedro de Ybarra, en la que se puede apreciar su relación con algunos de los modelos de Sebastián Serlio, publicado en España en 1.552. También fue diseñada por el mismo arquitecto la torre situada a los pies, obra de sobrio tratamiento, sin más decoración que los relieves de jarrones de azucena que referencian la advocación de la iglesia.
En el interior del templo la obra más importante es el retablo mayor, ejecutado entre 1.549 y 1.555 por Guillén Ferrant y Roque Balduque. Se compone de tres cuerpos con cinco calles, entre las que se reparten numerosas esculturas, todas “en blanco’ -sin policromía ni dorado- al igual que el resto de la arquitectura del retablo. Cuenta también la Concatedral con obras pictóricas y escultóricas destacadas, sobresaliendo asimismo varios sepulcros con frontales y escudos ricamente labrados. Rejas, pilas bautismales, cajonerías y un excelente órgano, completan el contenido mueble de este templo.
Templo de Santiago de los Caballeros
Se cree que en el solar que hoy ocupa el templo se edificó un primitivo templo en el transcurso de los últimos años del siglo XII o en los comienzos del siguiente. Se levantó aquél siguiendo los modelos artísticos del románico de transición al gótico.
Las huellas de esta construcción primitiva puede advertirse en algunas partes del templo actual, especialmente en la de los pies y el hastial, en las mismas portadas, aún conservadas; así como en los canecillos que otrora ocupó la cornisa del tejado.No sabemos cuál fue la causa de que el primitivo templo fuese tan profundamente modificado entre los años 1.546 y 1.570.
Lo cierto es que en los años postreros de su vida, don Francisco de Carvajal y Sande, arcediano de Plasencia –fallecido entre el 5 de Abril y el 12 de Mayo de 1.556-, primero, y después los testamentarios de tal mecenas, en cumplimiento de sus mandas y a expensas de los bienes legados, levantaron y ornamentaron el actual templo que, salvo algún añadido posterior, quedó en el estado que hoy presenta.
Durante nueve años trabajaron en su fábrica una legión de artistas y obreros. Las obras se iniciaron bajo la dirección de Rodrigo Gil de Hontañon, a quien se debe la capilla mayor y la sacristía. Conclusas esta, las relaciones entre el arquitecto salmantino y el arcediano se agriaron, hasta el extremo de que aquel fue liquidado (10 de Noviembre de 1.553) por el total de la obra que realzaba, más algún material y herramientas que dejó en ella.Tras este accidentado episodio se hace cargo de la dirección, en 1.554, el arquitecto trujillano Sancho de Cabrera, quien dio nuevas trazas.
En 1.557 la obra iniciaba su última fase con la contratación al cantero Pedro Gómez, que había trabajado anteriormente a las ordenes de Rodrigo Gil, de la construcción del coro elevado del templo y algunas otras obras de remate, entre las que se cuenta la del encintado de los simulados sillares, revoco que cubriría los parámetros del templo, excepto las capillas particulares.
Obra destacada en él es su hermoso retablo, contratado, el 24 de noviembre de 1.557, al escultor vallisoletano Alonso de Verruguete, a la sazón en Cáceres, de paso para Toledo.
Fue precisamente el sepulcro de cardenal Talavera en el toledano hospital de Afuera y otras circunstancias la causa de que el insigne escultor abandonase el retablo cacereño, dejándolo sin concluir cuando en 1.561 fallece, no instalándose en este templo hasta 1.570.
Es, pues, en su conjunto, el retablo, obra póstuma del taller de tan acreditado escultor aunque en algunas de sus tablas se advierte claramente la impronta personal del gran artista. Rematan la arquitectura de dicho retablo dos escudos policromos del linaje Carbajal (banda de sable con bordura de hojas de encina sobre campo de oro).
Cierra la capilla mayor una hermosa verja, realizada en Peñaranda en la segunda mitad del siglo XVI y obra de Francico Nuñez. En esta capilla es de admirar la magnífica imagen barroca de la Inmaculada, en altar dorado del mismo estilo y época.
Frente a éste, la puesta que da acceso a la sacristía, cuyo vano, en arco de medio punto, presenta sobre sí, a modo de tímpano, un espacio semicircular que ornan diversos relieves policromados, entre los que destaca el escudo de los Sande (águila y como bordura un cordón franciscano). A la izquierda y en un altar moderno, una bella imagen de San Blas, talla del siglo XV. Y el pequeño Cristo de los Milagros, imagen que en lejanos tiempos presidía las ejecuciones. En una de ellas, es tradición, que los clavos del crucificado saltaron, hecho que se entendió como palpable prueba de la inocencia de los reos.
Iglesia de San Mateo
La primera referencia histórica de este templo es de 1.345, aunque el actual edificio se construyó en el siglo XVI. Se ubica en la zona más elevada del casco histórico, rodeado de palacios y casas señoriales de gran atractivo.
El presbiterio y el primer tramo (de la nave pertenecen a los primeros años de la centuria renacentista, levantándose el resto entre 1.550 y 1.602, fecha en que se da por concluido. No obstante, a lo largo de los siglos XVII y XVIII aún se realizan algunas obras, como la torre, que se concluye en 1.780.
Consta de una sola nave, de gran altura, se cubre con bóveda de crucería sencilla sobre arcos apuntados, al igual que las capillas laterales que fueron añadidas en el lado del evangelio, siendo la más destacada la de los Sande, transformada hoy en sacristía, que fue trazada a mediados del siglo XVI por Rodrigo Gil de Hontañón. En el lado contrario también se abrieron, empotradas en el muro, varias capillas para enterramientos, ya que en esta iglesia recibieron sepultura las familias asentadas en esta parte de la ciudad, como los Ulloa, Golfines de Arriba, Perero, Ovando y los citados Sande, entre otras.
En el interior destaca la portada de los pies, de estilo plateresco, realizada a mediados del siglo XVI, compuesta con arco carpanel casetonado encuadrado por columnas sobre plinto, situándose en las enjutas sendos medallones con los bustos de San Pedro y San Pablo; un entablamento con la figura de San Mateo remata el conjunto. En esta misma fachada, y al lado de la epístola, se eleva una espadaña angulada, compuesta con dos cuerpos con vanos de medio punto, mientras que en el lado del evangelio se alza la torre, más voluminosa, con sillería y ladrillo, abriéndose en el cuerpo superior los vanos que albergan las campanas.
En este templo intervinieron afamados arquitectos del siglo XVI, entre los que destacan Pedro de Ybarra, Pedro de Marquina, Pedro de Ezquerra y el citado Rodrigo Gil de Hontañón. A Guillén Ferrant se le atribuye la portada.
Entre los elementos muebles que contiene esta iglesia destaca el retablo mayor, obra realizada en la segunda mitad del siglo XVIII por Vicente Barbadillo, con tres cuerpos y otras tantas calles, sin policromar. Asimismo es notable la pintura existente en la capilla meridional del lado del evangelio, donde se representa el Cristo de la Encina, cuyo interés radica fundamentalmente en su original composición iconográfica.
Entre otros elementos pictóricos y escultóricos, merece atención la escultura yacente de finales de la Edad Media, existente en el presbiterio, perteneciente al enterramiento de la familia Ovando.
Virgen de la Montaña
Patrona de la ciudad de Cáceres
Santuario de la Virgen de la Montaña:
Para llegar a él tenemos que tomar la carretera del santuario, con empinadas cuestas, al coronar lo alto de la montaña, en la Sierra de la Mosca, hemos llegado al santuario. Blanca atalaya desde la que se abarca, con una sola mirada, desde las montañas del Sistema Central hasta las serranías de la Oretana, ¡Casi 19.000 kilómetros cuadrados de superficie!, algo menos que la provincia de Cáceres. No menos impresionante es la vista que desde este mirador tenemos de la ciudad de Cáceres al completo, no faltando su parte antigua.
El actual santuario se levantó en el siglo XVIII, sobre los lugares del primitivo culto a Nuestra Señora de la Montaña. Su interior es de una sola nave, con dos capillas laterales, a modo de crucero. Es de proporciones reducidas, decorándose con molduras barrocas, destacando en su cubierta una bóveda semiesférica sobre pechinas. Todo ello según las trazas que diera Juan Sevillano.
Las capillas laterales fueron trazadas y construidas entre 1.753 y 1.775 por el alarife Sánchez Lobato. Ambas se levantaron bastante después de haberse construido la nave principal. Una se dedicó a Santa Ana. La otra al Cristo de la Salud (que hoy se venera fuera de ella, bajo el coro). Las dos imágenes fueron labradas por José Salvador Carmona.
El retablo de la capilla mayor es de la escuela de Churriguera, habiendo críticos que se inclinan por atribuir su paternidad a Manuel de Lara Churriguera. (Consta que el actual retablo fue acordada su construcción el 25 de Abril de 1.724; fue tallado en Salamanca y sufragado por el Conde de la Enjarada, Marqués de Torreorgaz y don Golfín de Aguila. Costó, con portes, 16.000 reales).
La imagen de Nuestra Señora de la Montaña, centro de atracción de la devoción de este santuario y de Cáceres, fue labrada en el siglo XV o XVI. Esculpida en madera de nogal está policromada con túnica azul según la técnica del estofado.El fervor popular la convirtió en imagen de vestir. Entre sus mantos destaca el que regaló la Reina Isabel II.
Esta imagen fue traída a Cáceres por el eremita Francisco de Paniagua, natural del pueblo cacereño de Casas de Millán. Su cofradía se fundó por don Sancho de Figueroa Ocano en 1.635. Ostenta el título Real, desde los días de Fernando VII y a contado y cuenta entre sus hermanos honoríficos con varios miembros de la Familia Real.
Patrona de la ciudad de Cáceres desde que Pio X en 1.906 la declarara como tal. Coronada con corona de oro y pedrerías por el Cardenal Reig en la mañana del 12 de Octubre de 1.924. La corona fue realizada en los talleres del orfebre Félix Granda.
Para desplazarse por Cáceres, nada mejor que hacerlo en coche, podrá acceder con comodidad a todos aquellos lugares que tiene pensado visitar, con agilidad y privacidad, consulte ofertas en alquiler de coches en Cáceres.
MONASTERIO DE SAN FRANCISCO
Se alza este complejo arquitectónico fuera del recinto amurallado, en el lado oriental y meridional. Fue fundado y construido a fines del siglo XV por iniciativa del Diego García de Ulloa, noble cacereño que junto con el padre Pedro Ferrer se propusieron la erección de este monumental convento. También contribuyeron con sustanciales aportaciones económicas los Reyes Católicos, el Cardenal Mendoza y muchas familias nobles cacereñas.
La iglesia, de estilo gótico, tiene tres naves que se cubren con bóveda de crucería, intercalándose varias capillas funerarias en los laterales y en la cabecera. Los gruesos pilares que soportan la cubierta, la altura de las naves y su armoniosa distribución volumétrica prestan a sus medianas dimensiones un alto grado de monumentalidad.
En el costado de la epístola se abre uno de los claustros, de estilo gótico, construido entre finales del siglo XV y principios del XVI; en él se instalaron varios enterramientos que exhiben en sus losas los blasones de las familias que contribuyeron a su construcción a cambio de recibir sepultura entre sus paredes; incluso algunas de estas familias construyeron capillas en torno al claustro, destacando entre otras la de los Golfines, con un amplio repertorio de escudos dentro y fuera de la misma. En la galería inferior puede contemplarse una interesante serie de frescos del siglo XVII que representan temas franciscanos, los cuales han sido recientemente restaurados. Otro claustro, contiguo al anterior, se levantó hacia la mitad del siglo XVI, ya con esquemas de tipo renacentista; también aquí se organizan distintas dependencias a su alrededor, destacando en el centro una monumental escultura de Andreu Alfaro, ofreciendo así un contraste entre etapas artísticas de tan diferente cronología y significación.
La fachada más atractiva de la iglesia es la de los pies, que es el resultado de las transformaciones realizadas a principios del siglo XVIII, levantándose tres elevados arcos sobre gruesos pilares que se rematan con otros tantos campanarios barrocos. Delante de esta fachada existe un dilatado atrio al que se accede a través de una columnata de tipo renacentista con un escudo de Felipe II en lo alto. En uno de los lados se levanta un bello pórtico con columnas de capitel compuesto, del siglo XVI, desde donde se da acceso al interior del monasterio, a través de una portada plateresca de la misma cronología. Es digno de mención el zaguán inmediato, constituido con cuatro paños de bóveda baída con una columna central, cubiertas enteramente con pinturas al fresco realizadas a finales del siglo XVI.
GASTRONOMÍA
Cáceres, paraíso de caza
La abundancia de la caza en Cáceres ha caracterizado siempre su cocina. En algún momento fue una carne de subsistencia y luego de auténtico lujo, merced a cuidadas preparaciones culinarias que culminan en la perdiz a la moda de Alcántara, adoptada por la cocina francesa de palacio.
Además de la perdiz, otras aves, caza de pelo, mayor y menor, hacen a esta provincia una delicia para los aficionados cinegéticos.
La Vera es una excelente huerta en la que se producen tomates sabrosos y pimientos. De los pimientos se obtiene un excelente condimento: el pimentón, que es un ingrediente fundamental de casi toda la chacinería española.
El pescado, de río…
El pescado también está presente en los fogones cacereños. En esta provincia existen numerosas formas de preparar el bacalao, pero también se puede optar por el pescado de río: las truchas del Jerte, o las tencas. Las tencas fritas son clásicas en la cocina cacereña. En cualquier caso, también hay recetas originalísimas de la gastronomía extremeña que tienen su origen en los tiempos en los que anguilas y lampreas remontaban los ríos, y que hoy se siguen usando con otros pescados.
El mejor embutido
Son excelentes las chacinas y los salazones del cerdo ibérico. Algunos productos que pueden saborearse son el salchichón, el chorizo blanco, la morcilla fresca… pero por encima de todo el jamón, el jamón de pata negra de Montánchez y Piornal. Un auténtico placer para los sentidos. Un placer que se hace aún mayor si estos productos se consumen acompañados de vinos de Pitarra; caldos cacereños que todavía se elaboran de forma tradicional.
Y el mejor queso
De todos los quesos españoles, el más original, el que tiene más personalidad, el que se ha convertido en un símbolo de calidad, es la Torta del Casar, que se hace con la leche de oveja y que, en un proceso de fermentación especial, produce una auténtica exquisitez, suave, sabrosa, y con tal sabor y aromas, que nunca se puede olvidar.
La repostería cacereña
Dentro del capítulo dedicado a los dulces, en Cáceres podemos encontrarnos con una gran variedad de los mismos. Desde dulces de cuchara como los huevecillos, hasta productos de repostería clásica. Bizcochos, perrunillas, repápalos, bollos de chicharrones o monuméntelas de Alcántara son algunas de las exquisiteces, destinadas a hacer las delicias de los más golosos.
SU CLIMA
El clima de Extremadura se caracteriza por su irregularidad, tanto térmica como pluviométrica, típica de los climas mediterráneos, aunque bastante matizado por su localización interior y por las influencias atlánticas que penetran en la península dada su proximidad al Atlántico.
Las temperaturas aumentan de norte a sur, aunque matizadas tanto en las zonas montañosas como en el sur de la región. En las capitales de provincia nos encontramos con temperaturas medias que oscilan entre los 5º del mes más frío a los 26-30º de los más cálidos. En general los veranos son calurosos y secos, y los inviernos suaves y húmedos.
Otra característica es el alto número de horas de sol, que oscilan entre las 2600 a l año en las zonas más montañosas a las 3200 de las zonas centrales y occidentales, debido al anticiclón de las Azores que domina el tiempo atmosférico y mantiene despejado, durante gran parte del año, el cielo extremeño.
Las precipitaciones se concentran en un 80% en los meses de octubre a abril, con una media de 500mm anuales, aumentando en las zonas montañosas. Las precipitaciones suelen producirse en forma de lluvia, siendo los días de nieve muy escasos en la región. Una característica fundamental es la irregularidad interanual, lo que puede provocar intensas y fuertes precipitaciones.
PARA LLEGAR A CÁCERES
Existen varias posibilidades para llegar a Cáceres. Desde el extranjero o desde el norte de España, lo mejor es volar a Madrid, Lisboa o Sevilla y luego venir por tren o carretera. Desde otros puntos de España y Portugal, existen varias combinaciones de transportes terrestres. Lo más recomendable es utilizar el autobús o el coche particular. El transporte público por carretera está ampliamente cubierto con servicios diarios de autobuses que comunican con todos los pueblos de la provincia, así como con Madrid, Sevilla, Badajoz, Salamanca y el Norte de la Península.
www.avantspain.com ha desarrollado para usted un sistema de reservas fácil y rápido con el que reservar su coche de alquiler en Cáceres no le llevará más que un par de minutos.
Reserve su coche de alquiler en Cáceres al mejor precio del mercado, con precios todo incluido. Nuestros coches de alquiler en Cáceres no tienen más de seis meses de antigüedad.
El pago de su coche se realiza siempre en destino, no teniendo que hacer pago online. No hay gastos de cancelación ni modificación y www.avantspain.com pone a su disposición un call center con el que comunicarse por si tiene dudas o por si desea reservar su coche de alquiler en Cáceres por teléfono.
Eche un vistazo a nuestra web www.avantspain.com, encontrará los mejores precios online para su coche de alquiler en Cáceres, así como una flota variada, precios con seguro a todo riesgo incluido, y un servicio óptimo.
Tags: alquiler de coches en caceres, coches de alquiler en caceres