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Monday, April 28th, 2008El Dios Teucro fundó esta hermosa ciudad cuya parte antigua esta declarada recinto histórico-monumental. El visitante, al adentrarse en sus empedradas calles, se sorprendera a cada momento con su historia, que nos habla de un puerto que en la Edad Media gozó del favor de la corona. Las iglesias de Santa María y la Peregrina, la Plaza de la Ferrería y el Museo Provincial son citas obligadas.
Si bien mitológicamente se le atribuye al guerrero griego Teucro la fundación de Helenes (Pontevedra), los primeros restos de que se tienen constancia son los castros que existían donde hoy están las iglesias de Santa María y San Francisco. También han aparecido varias hachas de la Edad de Bronce, que nos señalan la existencia de antiguos asentamientos que se dedicaban ya al marisqueo.
Con la llegada de los romanos, éstos comenzaron la construcción de varias vías de comunicación con el resto del imperio. La Vía XX unía dos núcleos principales: Lucus Augusti (Lugo) y Bracara Augusta (Braga). Para cruzar el Río Lerez se construyó un puente alrededor del cual comenzó a crecer la población de Pontevedra. Una columna miliaria del año 137, aparecida en una de las últimas excavaciones, parece confirmar el hecho.
Durante el Reino Galaico-Suevo, en el siglo VII San Fructuoso funda varios monasterios, como el de Armenteira y Meis, cristianizando la comarca.
Es en el Siglo XII cuando vuelven a aparecer documentos que hablan de un lugar llamado Pontus Veteri, alrededor de un nuevo puente construido sobre el anterior romano. Los beneficios obtenidos de los políticos de la época, como el Rey Fernando II, y un aumento del comercio impulsan definitivamente a la villa. Alguno de los privilegios la fabricación de grasa de saín y el de curar pescado (1229), la feria franca de San Bartolomé (1467) y puerto de carga y descarga de Galicia (1452).
Con estas premisas, durante los siglos XV y XVI Pontevedra vive su época de mayor esplendor. La importancia de su puerto en el comercio internacional provoca el asentamiento de un gran aumento de habitantes, levantándose la iglesia de Santa María, construcción sufragada por el poderoso gremio de los mareantes.
En los astilleros de ribera se construyen los mejores barcos, creyéndose que de ellos salió la carabela Santa María para su viaje a América. El gran volumen de pesca de sardina que se obtenía de la Ría y la facilidad para su secado y salazón llevaron a Pontevedra a ser el principal puerto pesquero siendo otras de las causas por las que, en el siglo XVI, Pontevedra vive una gran época de prosperidad. Alrededor de estos comerciantes y pescadores, nace también un gremio de artesanos que llenan con sus trabajos las principales calles y plazas de la villa medieval.
Como el resto de Galicia, a principios del Siglo XVII comienza un período de decadencia que dura tres siglos. Las constantes luchas internas de la corona y las guerras con los portugueses, ingleses y franceses reducen a la mitad sus habitantes, frenando a la expansión que se había producido durante la Edad Media. El Río Lerez va produciendo una sedimentación en el puerto que obliga a cerrarlo para los buques de gran tonelaje debido a su mínimo calado.
Esta crisis se agudiza con el agotamiento de los caladeros pesqueros. Debido a ello, las embarcaciones mercantes se dirigen a otros puertos de la región por su mayor calado y los pescadores se van a otros caladeros, provocando una pérdida irreparable para la villa.
Durante la Guerra de la Independencia contra los franceses, los pontevedreses rechazan a las tropas del general Ney, en un importante episodio histórico de la ciudad.
En el siglo XIX, Pontevedra se convierte en la capital de provincia, una ciudad administrativa y comercial. Se derriban las antiguas murallas y se construyen numerosos edificios públicos y lugares para el esparcimiento como la Alameda.
A principios del S XX vive un momento de gran esplendor cultural y político, fundándose el Partido Galeguista, dirigido por Castelao y Alexandre Bóveda, semilla del nacionalismo gallego. Con el triunfo del fascismo en la Guerra Civil, Pontevedra no es ajena a lo que sucede en el resto del estado y este dinamismo cultural se ve frenado hasta épocas muy recientes.
En los últimos años, Pontevedra se está despertando de este letargo recuperando el dinamismo que se le supone y cuidando con especial interés su rica memoria histórica.
RUTA TURISTICA
Alameda
Nuestra ruta por Pontevedra comienza en la Alameda, auténtico pulmón verde de la ciudad. Ocupando la antigua huerta del convento de San Domingos, en su entorno podemos ver destacados edificios del siglo XIX, sede en la actualidad de numerosos organismos oficiales.
El punto de partida es el monumento a los héroes de Pontesampaio, que hicieron frente a los franceses en la Guerra de la Independencia. A partir de ahí comienza la Avenida de Montero Ríos, donde se encuentra el Ayuntamiento, la Consellería de Educación y el Pazo de la Diputación con sus jardines de San Vicenti. Es la sede principal de las Bienales de Arte.
Al final de este paseo llegamos a las ruinas de Santo Domingo.
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Casa do Concello
Ruinas de Santo Domingo
Las Ruinas de Santo Domingo, declaradas Monumento Nacional, son los restos de un templo gótico construido por los dominicos en el siglo XIII. La posterior reconstrucción neoclásica en el siglo XVIII no fue llevada a cabo en su totalidad, manteniendo la primitiva cabecera, las ventanas ojivales, el rosetón y sus cinco ábsides, de estilo gótico. Se conserva también la fachada de la Sala Capitular del Siglo XV. El resto del templo fue derribado a finales del XIX.
Desde 1927, año de fundación del Museo de Pontevedra, en estas ruinas de Santo Domingo se ubicó la sección arqueológica del museo. En ella se conservan varias lápidas romanas, restos de la época sueva y una colección de piedras de armas. En las capillas podemos ver los sarcófagos de varios personajes de la Edad Media como Tristán de Montenegro, Sueiro Gómez de Soutomaior y Paio Gómez de Soutomaior, famoso trovador pontevedrés.
Se conserva, asimismo, la fachada de la sala capitular, del siglo XV. El resto del edificio fue derribado a finales del siglo XIX para la construcción del Instituto de enseñanza media anejo.
Basílica de Santa María Una muestra del poder que tuvo el gremio de los mareantes en la Edad Media fue la construcción de esta Iglesia de Santa María, declarada Monumento Nacional. Situada en el primitivo emplazamiento de la ciudad, desde un alto donde divisamos la desembocadura del Río Lérez y toda la Ría de Pontevedra.
Construida por Diego Gil y Juan de los Cuetos en el Siglo XVI, combina sus trazas góticas con una fachada de estilo plateresco, obra de Cornelis de Holanda. Esta considerada obra clave del gótico isabelino en Galicia.
De planta basilical de tres naves con capillas que le dan forma de cruz. En su interior destacan las grandes bóvedas de crestería y el retablo de madera del Altar Mayor, obra realizada por Magariños entre finales del XIX y principios del XX.
Desde este Altar Mayor, situado en el ábside, podemos visitar las distintas capillas: la de la Santísima Trinidad, con la imagen de la Virgen con el Niño y el Altar del Cristo, con talla del siglo XVIII obra del escultor José Ferreiro. El Santo Cristo del Buen Viaje goza de gran devoción entre los vecinos, que acuden a él para que los proteja en los viejas que vayan a realizar.
En la parte central de la fachada destaca la puerta con su arco románico, flanqueada por las imágenes de San Pedro y San Pablo. Completan el conjunto las imágenes de Santa Bárbara y Santa Catalina, que gozan de gran devoción. El resto de la fachada presenta una hermosa iconografía.
Capilla de las Apariciones Capilla del antiguo convento de las monjas doroteas, donde la estuvo alojada Sor Lucía, vidente de Fátima, y donde decían que se le apareció la Virgen María.
Parador - Casa do Baron de Casa Goda La Casa del Baron de Casa Goda es un edificio del siglo XVI, destacando su portada neoclásica y una bella escalera.
Plaza de las Cinco Rúas En la Plaza de las Cinco Rúas podemos visitar la casa en la que vivió el escritor Ramón María del Valle Inclán y un hermoso cruceiro del siglo XVIII.
Plaza del Teucro Dice la leyenda que, después de la Guerra de Troya, el arquero griego Teucro viajó a Occidente fundando la ciudad de Helenes, la actual Pontevedra. A él está dedicada esta hermosa plaza, creada en el siglo XVIII, y que antaño era llamada Plaza del Pan por la cantidad de hornos que había en sus inmediaciones.
En la actualidad, podemos admirar las hermosas casas señoriales de la época. El pazo de los Gago y Montenegro, el de San Román y el Pazo del Marqués de Aranda rodean la Plaza del Teucro, escenario de muchas de las actividades al aire libre que se realizan en la ciudad.
Teatro Principal Restaurado en 1980, tras un grave incendio, el Teatro Principal es la sede de una variada oferta cultural durante buena parte del año.
Soportales En estos soportales se lleva comerciando desde hace siglos.
Plaza de la Ferrería El conjunto monumental de la Plaza de la Ferrería es la estampa típica de la ciudad de Pontevedra. En sus soportales se encontraban las herrerías que antiguamente surtían de metal a los demas gremios de la ciudad medieval, que celebraba el mercado los sábados.
Con la Plaza de la Estrella y los jardínes de Casto Sampedro forma un impresionante espacio urbano. En el medio de los jardínes podemos contemplar la Fonte da Ferrería, del S XVI, que sigue el modelo del chafariz portugués con sus tres esbeltos cuerpos. Fue transladada en 1930 a este emplazamiento despues de ser retirada del centro de la plaza en el S XIX.
Convento de San Francisco La Iglesia Convento de San Francisco, declarada Monumento Histórico-Artístico, fue construida a finales del siglo XIV sobre los restos de un antiguo templo del siglo XIII.
Iglesia de la Peregrina La iglesia de la Peregrina es la más característica de Pontevedra, dedicada a la Virgen Peregrina que procedente de Efeso paró en la ciudad en su peregrinaje a Santiago. Su construcción se inició en 1778. Con su planta circular en forma de concha de vieira, combina el barroco con formas neoclásicas. En la original fachada curva podemos ver las imágenes de La Virgen, San José y Santiago Apóstol.
Museo de Pontevedra Fundado en 1927, el Museo de Pontevedra ocupa cinco edificios. Son los centrales la casa barroca de José de Castro y Monteagudo y el pazo de los García Florez. Unidos por un arco, son claros ejemplos de pazos urbanos galegos del siglo XVIII.
El Museo pretende mostrar a través del conjunto de obras que se exhiben en sus cinco sedes (los edificios Castro Monteagudo, García Flórez, Fernández López, Sarmiento y las Ruinas de Santo Domingo) las líneas maestras de la Historia, de la Arqueología y del Arte de nuestro entorno insertándolas en ámbitos más generales, tanto nacionales como internacionales.
Se trata de un museo conceptualmente distinto a lo habitual, en el que se prescindió de la exhibición aislada de obras, algo sin duda mucho más frío que encuadrarlas en ambientes de época con referencias comparativas. De ahí que los responsables del Museo prefieran referirse a él con el nombre de Museo-Hogar.
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GASTRONOMÍA
El principal atractivo de la gastronomía gallega es su variedad, hasta tal punto que cuesta trabajo decir cual es el plato típico de la región. Pero si hay algo común a todos sería una forma de cocinar familiar y cariñosa, artesanal, pausada, abundante y variada. Un mismo producto se prepara de múltiples maneras y en cada lugar tiene un distinto sabor. Se podría decir que la cocina gallega es una cocina clásica, en el sentido que se le da a esta palabra en la historia del arte, porque alcanza el ápice de su belleza con los elementos más sencillos y naturalmente combinados.
El lacón con grelos es una de las comidas más típicas durante los meses fríos, desde San Martiño, a primeros de noviembre, hasta el martes de carnaval. Además del lacón cocido y los grelos enteros, se añaden patatas y chorizo. Otro plato fuerte es el cocido gallego, compuesto de jamón, carne de vaca y gallina, y chorizo, con grelos o repollo, patatas y garbanzos. Metidos de lleno en el invierno y especialmente en los días de Navidad, una de las carnes mas saboreadas es el capón, nacido en abril y cebado meticulosamente en la capoeira un mes antes del sacrificio. Son muchos los lugares de Galicia donde se ceban ritualmente, por lo menos desde el siglo XV, pero los de la Terra Cha y más concretamente los de Vilalba, tienen un merecido crédito.
Las empanadas merecen capitulo aparte. Se hacen de todo y todo puede meterse dentro de la empanada. Una de las características de la empanada gallega es la suavidad, ligereza y finura del pan, sobre todo en las de las zonas costeras. El compango va siempre azafranado, con aceite, pimiento y abundante cebolla.
Hablar de pescados y mariscos en Galicia puede ser un tópico, pero no por ello vamos a callar. Existe una gran variedad de pescados, los más sabrosos son sin duda los que se pescan en las rías o en las proximidades de la costa: Merluza, rodaballo, lubina, mero, lenguado… Se degustan en las preparaciones clásicas, a la plancha, a la gallega o en caldeirada, o sofisticadamente adobados por cocineros especializados.
Pasando a los mariscos y moluscos, tenemos en el exquisito camarón un preciado aperitivo, como los calamares y los chocos, fritos o en su tinta, o la nécora. Los percebes concentran la quinta esencia de todos los sabores del mar. A continuación vienen los que se comen crudos como la almeja fina y la ostra. Otro grupo de mariscos hace plato fuerte como la centolla, la langosta, el bogavante, los langostinos, las vieiras y las almejas en sus mil variedades de salsas o el nutritivo y accesible mejillón. Hay, por fin, un molusco, el pulpo, que debemos citar por su humildad y porque se toma en todos los meses del año y en todas las ferias de Galicia. El pulpo “a la feira”, cocido, troceado, adobado con pimentón y sal, y rociado con aceite crudo.
Entre los peces de río, podemos saborear las truchas y los salmones, las angulas y las anguilas, los sábalos, reos, lampreas…
Para terminar esta breve ruta por la gastronomía gallega, recordaremos la bondad de sus quesos frescos, la exquisita elaboración de la repostería y las filloas, que constituyen el más original y agradable postre que se puede saborear en nuestra tierra.
“Nada se cultiva en Galicia con tanto mimo como el vino”. En toda Galicia se produce vino, aunque principalmente en la mitad sur. En una enumeración rápida, tendríamos que destacar las tres principales denominaciones de origen: Rías Baixas, Ribeiro y Valdeorras. Se pueden saborear, además, los propios de cada comarca, especialmente el vino de Amandi en la de Monforte, y los del valle de Verín y Monterrei, sin olvidar que una buena comida puede terminarse con la digestiva y reconfortante queimada.
EL CLIMA
Galicia se encuentra en una zona templada, en el extremo occidental del norte de España, en la denominada España Verde. Su clima, marítimo por excelencia, cuenta con ligeras variaciones de temperatura, suaves inviernos y frescos veranos, precipitaciones combinadas con temporadas de sol, que hacen realidad sus verdes paisajes.
Por su situación y extensión geográfica, desde el mar hasta la meseta, en Galicia existe cierta diversidad climática. En la franja costera sus temperaturas oscilan entre los 8º-10º de invierno y los 20º-25º del verano. A medida que nos alejamos de la costa (Lugo y la provincia de Ourense) el clima se hace más seco, con ostensibles diferencias de temperaturas respecto de la media, superiores en el verano y más bajas en el invierno.
Las Rías Bajas, entre Padrón y Tui, cuentan con un microclima diferenciado. El número de precipitaciones es más reducido durante la época estival y sus temperaturas suelen estar, en estas fechas, 5º por encima de las del resto de la costa de Galicia.
COMO LLEGAR A PONTEVEDRA
Actualmente la ciudad de Pontevedra se halla muy bien comunicada gracias a una completa red de infrastructuras que la conectan con los principales núcleos urbanos gallegos, peninsulares e internacionales.
POR CARRETERA
La autovía del Atlántico AP-9, que atraviesa todo el territorio de la Comunidad Autónoma gallega desde A Coruña hasta Vigo, pasando naturalmente por la ciudad de Pontevedra.
Otras importantes vías de comunicación para la ciudad son la autovía de las Rías Baixas y del Noroeste. La primera enlaza con Porriño con la autovía del norte de Portugal que pasa por las ciudades de Tui, Braga, Porto, hasta enlazar con Lisboa.
Por otro lado la autovía del Noroeste conecta con la ciudad de Madrid, con Barcelona (en Irún) y con el resto de la meseta.
A traves de la red estatal de carreteras comunica Pontevedra con su comarca, asi como con todas las capitales de Galicia.
Existen tres posibilidades:
-La N-550 que una A Coruña con Porriño.
-La N-541, que es la principal vía cara al interior pasando por Ourense
-La carretera 550 que recorre toda la costa, desde Fisterra hasta Tui.
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